viernes, 12 de septiembre de 2008

INDIFERENCIA

El junto a ella, ella junto a él
el uno junto al otro, y nada que decir
ha pasado el tiempo, la rutina..........
se apodera de sus vidas.

Por la mañana se levantan
se miran sin mirarse
desayunan en silencio
un triste “me voy” es su despedida.

Se van cada uno por su lado
y, si lo hacen juntos lo hacen en silencio
de vez en cuando se miran,
pero son miradas perdidas.

Alguna vez una leve sonrisa
ilumina por segundos su semblante,
pero desaparece al instante,
por no ser correspondida.

No se ven durante el día
cada uno tiene su trabajo,
por teléfono hablan a veces
pero solo para dar recados.

Ya no hay conversación
pues se han acostumbrado,
a dejar pasar la vida
como dos desenamorados.

Por la noche cuando se van a la cama
ni un triste “hasta mañana”
duermen en la misma cama
pero un abismo les separa .
María Ibáñez