viernes, 15 de abril de 2011

Magín

Te fuiste sin decirme adiós,
sin un suspiro,
sin una queja
sin una lágrima,
sin un reproche,
sin una palabra de amor,
quedaba tanto por hacer,
quedaba tanto por decir,
el tintero está lleno
y así seguirá, de aquí a la eternidad.

Hoy hace tres semanas que te vi por última vez, como cada viernes y sábado a última hora de la tarde, te vestías de motero, y con la ilusión de un adolescente te ibas al club de los vikingos. Yo estaba sentada en el sillón, me trajiste una bolsa de patatas y levantando la mano me dijiste: hasta luego. Ahora estoy en el mismo sillón medio adormilada por el cansancio, en la televisión suena una canción, la letra me resulta conocida, empiezo a llorar, el título es Palabras para Julia de José Agustín Goytisolo

PALABRAS PARA JULIA
Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.

Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante un muro ciego.

Te sentirás acorralada
te sentiras perdida y sola
tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en tí como ahora pienso.

La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor

Un hombre sólo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo no son nada.

Pero cuando yo te hablo a tí
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.

Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en tí
como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.

La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.

Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.

Y siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en tí
como ahora pienso.
(José Agustín Goytisolo)