domingo, 10 de abril de 2011

Querido Magín


31 de marzo
Querido Magín se que ya no estás aquí, pero es como si no te hubieras ido, y de algún modo fueras a estar aquí presente, imagino que ese es mi deseo, porque en el fondo siempre he sido demasiado ilusa, por otra parte tu ya formas parte de Dios, y no se si es, tu espíritu, tu fuerza, tu energía llámalo como quieras, pero siento que me sostienes, y esto hace que esta serenidad, esta entereza, por momentos me haga pensar que soy una egoísta, que en lugar de estar sollozando por los rincones, esté incluso dando ánimos a las personas que me llaman por teléfono para darme su apoyo.
Así que me estoy comportando como tu querrías que hiciera, sin dar pena, aunque de todos modos insisto me parece que soy algo egoísta o insensible por estar tan serena.
Dicen que nunca es tarde, si la dicha es buena, pero en este caso, es demasiado pronto, para ser tarde, es muy tarde para decirte, que te quiero con toda mi alma, que me falta por lo menos, ese último abrazo, ese beso de despedida.
Quiero pedirte perdón por mi falta de ternura, pero nunca falta de cariño, y ahora es tarde para decírtelo, aunque tu sabes que nuestro amor siempre ha estado ahí, a pesar de que los dos hemos sido parcos en palabras, han primado los hechos.
Nunca me había parado a pensar de la gran suerte que tiene el ser humano, que ante las desgracias, las penas, un gran dolor, puede llorar y a través de esa válvula de escape descargar parte del dolor que se lleva dentro.
Muchas veces la válvula se atasca o quizás tenga iniciativa propia y no permita que se abra. Mi válvula es silenciosa, hay momentos de desahogo silencioso, como ahora, que estoy escribiendo, o en otros momentos, como ayer cuando fuimos al depósito donde estaba la moto (tu mortaja). Al salir de allí, las lágrimas fluían en silencio, Magí y mis yernos me abrazaron para que no desfalleciera.
Magín que suerte hemos tenido con la familia que tenemos, no me dejan ni a sol ni a sombra.
Y aunque hemos fracasado en más de un proyecto, en lo que hemos acertado, y lo hemos hecho Bien ha sido con la familia, ya que para los dos, ha sido siempre lo más importante, tanto la que ya teníamos, como la que ha venido más tarde.
Tengo lo mejor que se puede tener en esta vida. Una familia maravillosa, sólida como una roca de la que me siento la mujer más afortunada de esta tierra
En la salud lo hemos tenido muy crudo. Hemos sido ricos en pobreza, porque la falta de dinero siempre ha sido nuestro desánimo, nuestro cabreo, nuestra lucha, y siempre trampeando y siempre la buena providencia ha estado ahí, pero aun así en ese sentido ¡Que mal lo hemos pasado! Pero siempre unidos, dando ánimo el uno al otro en esos momentos de desánimo.
¿Y con quién me quejaré ahora? De nuestra insolvencia, de los políticos que son unos cabrones, de las noticias de TV.
¿Y con quién tendré diálogos de besugos? Para más tarde cabrearme por ese mismo diálogo de besugo.
Me quedo con lo bueno Magín.
No me dejes nunca.
Tu amada esposa María