miércoles, 6 de agosto de 2008

Ausencia

Que sola me siento
en esta cama vacía,
es tan grande y tan fría
como la estepa invernal.

Siento grandes deseos
de estar junto a ti,
pero me reprimo no me muevo,
espero que lo hagas tu.

Y mientras tanto
sigo en esta cama vacía,
todo por mi cabezonería,
la cena ya está fría.

Las velas se han consumido,
caliente está el champán,
las flores ya marchitas
solo queda, tu ausencia y la mía.


María Ibáñez