lunes, 1 de febrero de 2016

Jesús un camino a seguir, que no hay quien lo siga.

Mi nombre es María nací en el barrio del Bon Pastor hace 60 años, Mi madre fue la primera persona que desde la cuna me transmitió la fe, y siguió haciéndolo a lo largo de toda su vida,
Me llevó al colegio de las Salesianas en san Andres, allí recibí el entusiasmo de Don Bosco,
La alegría de seguir a Jesús. Hicieron bien su cometido aquellas monjas No quiero nombrar a ninguna en particular, porque todas ellas dejaron algo sembrado en mí, claro que en aquel entonces no me daba cuenta, de como iba absorbiendo todas las enseñanzas que allí recibía. Yo estaba convencida que todas las monjas me tenían manía, que equivocada estaba. Como decía el Padre Losada “la fe escomo un vestido, el que tenía a los nueve años ahora no me sirve” También yo tuve que desprenderme de varios vestidos, algunos de ellos me costó lo mio, incluso alguna lágrima. Mi fe ha ido evolucionando a trancas y barrancas, ello ha sido posible gracias a la catequesis a la que asisto en mi colegio, desde hace 35 años. A la catequesis que comparto con los niños y niñas. Y sobre todo, a sido gracias a todas aquellas personas que con su testimonio de fe, me han ayudado a crecer en mi pobre fe, algunas personas anónimas que ni siquiera saben que han sido para mi un modelo a seguir. Parece que he nombrado una sola vez a Jesús, pero no es así, pues cada una de las personas que me han rodeado a lo largo de mi vida. En cada una de ellas estaba Jesús.
Jesús es un Camino a seguir que no hay quien lo siga, Pero a pesar de todo, yo seguiré intentándolo, seguiré creyendo, así es mi fe, así la vivo, con altibajos. Acabo con con dos frases, una la decimos en la Eucaristía
 “Señor no mires nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia”
 y esta la dijo Jesús, “Dejad que los niños se acerquen a mi" 
Yo la cambio por “Dejad que los niños OS acerquen a mi”
.María Ibáñez
(¿Me reconocéis en la foto?)