jueves, 24 de marzo de 2011

Mis sueños agonizan

Mis sueños agonizan,
después de un largo caminar,
dispersos por la fina línea de la melancolía,
se desmoronan cual castillo de arena.
Desfalleció la melodía que modulaba mi rutinaria vida,
compartimos lágrimas y dolor.
Hubo también destellos de alegría,
que acariciaron mis sueños en este mundo atroz,
hasta que llegó el abandono,
renuncio todos mis sueños.
Adiós
(dedicado a los políticos
 que matan nuestros sueños y despiertan nuestra hambre)
 María Ibáñez