viernes, 8 de octubre de 2010

La Carta




Paloma blanca,
paloma mensajera ¿dónde fuiste?
Que su carta no me llega,
buzón vacío de nuevas,
vacío de letra torcida,
vacío de letra subida de alegría,
¿dónde el sello asesinado?
al que yo besaba,
apretaba contra mi pecho,
girando sin parar
bailando la danza de la noria real.
Esa carta esperada,
especie en peligro de extinción.
Ahora la carta es odiada
Mutantes bancarios,
recibos de pagos impagados,
temidas palomas carroñeras,
temblando abro tu solapa
de apremio de embargo.
Maldita sea la carta
que al pobre embarga
y al rico ensalza.
María Ibáñez