martes, 31 de agosto de 2010

Daniela nuestro ángel


Vida que nos das,
cada vez que en nuestras vidas estás,
destierras de mi alma la pena,
mi vida a tu lado es plena,

languidezco cuando no te veo
la casa se cubre se sombras,
inundados por la tristeza
ahogados por tu ausencia.

Nos movemos como zombis,
autómatas de desconsuelo,
muertos en la añoranza,
que por ti la vida darían.

Cuando tu vienes eres oxígeno
que renueva nuestra vida,
eres aire que libera mi alegría
tu risa resucita a esta abuela,
que te quiere tanto, nieta mía.
(Daniela es nuestra nieta)
María Ibáñez