martes, 30 de junio de 2009

SEIS AÑOS SIN MADRE

La muerte penetró por los pies, su frío halo la fue envolviendo
y al llegar a sus manos;
Mis manos unidas a las suyas sintieron que la muerte había llegado,
la destapé y vi, sus piernas ya moradas,
la tape de nuevo para que no tuviera frío.
Yo ya no pensaba,
Entonces suavemente dio su último suspiro.
Yo ya no tenía madre ya se había ido,
la abracé y le di dos besos.
Mi prima Ermitas estaba a mi lado


Sus pies atrapados por la muerte,
paso a paso camina dentro de ella
invade sus blancas e inmaculadas piernas
glaseando lentamente sus carnes
como una princesa invernando
el eterno sueño del amado
sus ojos apagados, yertos
ya no podrán mirar mas
su alma hacia el cielo va
...........................

Muerte de abajo arriba cangrenas sus entrañas,
paralizas el cuerpo, de ese alma que se marcha,
respira lentamente imperceptible para la vista humana,
cansinamente respira, la mecánica ya falla
cada vez es más difícil,
acerco mi cara, a su cara, aun respira
sus manos están heladas,
las acaricio se tornan moradas,
acerco de nuevo mi cara a su cara
ya no está conmigo ya se liberó su alma
Pobrecita, pobrecita
Ya me quedé, sin la madre de mi alma
(María Ibáñez)