martes, 4 de noviembre de 2008

MIRADAS


Atraviesa el umbral de la puerta
se topa con su mirada,
sus párpados se cierran
al abrirlos desvía la mirada.

A lo largo de los años,
su lenguaje, han sido sus miradas,
sus cuerpos vibraban
cada vez que se miraban

Una mirada bastaba
para evitar una bronca,
una mirada bastaba
para aprobar una alabanza.

A oscuras y en silencio se amaban
las miradas no servían, en las noches frías
eran mejor los abrazos
que a ellos tanto unían.

La formula de las miradas
hasta ahora ha servido,
pero ahora necesitan palabras,
palabras con mucho cariño.

Sus labios no se abren
no saben como decirlo,
tantos años en silencio,

han mermado este sentido,
con lo fácil que sería decirse
”te quiero mucho amor mío”.
María Ibáñez