domingo, 5 de abril de 2015

Pascua de Resurrección

La fiesta más grande de la cristiandad, anoche antes de empezar la gran celebración de la Pascua, me senté delante de Jesús Crucificado, esa imagen que está presente en mi vida desde que nací, la observaba y pensaba cuanto dolor hay en ese rostro y ya no por el sufrimiento físico recibido, sino por el dolor que debe de seguir sufriendo Cristo, por la humanidad, porque después de mas de dos mil años,  da la sensación de que su sacrificio ha sido en vano, asesinatos en nombre de lo mas sagrado, guerras, violaciones de todo tipo, injusticia, egoísmo, y un largo etcétera de pecados. Y a pesar de todo y no entendiendo tanto dolor que hay en el mundo, de tanta oscuridad, de tanto pesimismo, pensando que estoy ya no hay quien lo arregle, vamos a tener esperanza, vamos a celebrar la gran fiesta de la luz. La luz que tiene que iluminar nuestra vida. Aleluya Cristo ha resucitado.
María Ibáñez