domingo, 21 de diciembre de 2014

Navidad Todo El Año


12 de diciembre 2014 sábado

Seis de la mañana hace casi una hora que estoy despierta, he estado rezando, pensando y como veo, que ya no me voy a dormir, me he hecho un café con leche, me he metido de nuevo en la cama y aquí estoy, escribiendo y tomando un rico café con leche.
  Este año en T.V. para la campaña publicitaria de Navidad, han hecho dos muy buenos anuncios que no tienen nada que ver con el despilfarro habitual de estos días, sino todo lo contrario.
Uno es sobre la lotería de Navidad;
En el cual se ve un señor ( ¡que casualidad se llama Manuel! = Dios con nosotros ) que no tiene dinero y no puede comprar un décimo en el bar del cual es cliente.
El dueño del bar, cuando Manuel sale a la calle, coge un décimo y lo guarda en un sobre y pone el nombre de Manuel; El día del sorteo sale premiado el número que tenían en ese bar. Se ve a la gente celebrándolo y Manuel, que no tenía número, desde su ventana ve con tristeza la alegría de los agraciados. Su mujer le dice que baje, él a desgana baja, en el bar pide un café, a la hora de pagar, el dueño del bar le dice: veinte y un euros,  ¿veinte y un euros por un café? pregunta extrañado Manuel, - Por un café no - contesta el dueño - un euro por el café y veinte euros por esto. Y le da el sobre con el nombre de Manuel, éste abre el sobre y ve  que lo que hay dentro, es un décimo premiado. Un primer plano nos muestra a Manuel emocionado con lágrimas en los ojos.
Cada vez que veo este anuncio, me emociono, porque habla de solidaridad, de sentimientos, y de amistad por encima de todo.
El otro anuncio, lo ha hecho la casa de muebles IKEA.
Se ve un parque nevado con niños jugando. Dos señoras cargadas con paquetes de regalos, una le dice a la otra
 - que contentos que están los niños con sus regalos de Navidad, entonces llama a un niño y le pregunta ¿qué te han regalado por Navidad ? El niño le enseña un molde de hacer galletas, la mujer dice extrañada ¿ sólo eso ?...............
Entonces se ve la imagen de como el niño recibe ese regalo. Al abrir el paquete mira atentamente el molde, y a continuación  se ve a la familia haciendo con ese molde galletas de Navidad, disfrutando todos juntos , tirándose harina unos a otros. En definitiva, disfrutando unos y otros de la Navidad en familia. Se oye una voz en off de dice - La Navidad nos desamuebla la cabeza.
Este anuncio a mi me habla, no de la otra navidad, sino de la verdadera Navidad, del auténtico sentido de la Navidad, de la sencillez, de lo poco, de las pequeñas cosas, de la familia, en definitiva del Amor tan grande que tiene Dios por nosotros, que nos mandó a su propio Hijo, Jesús, que se reencarnó en María y nació en un establo. Esto es lo que celebramos cada año por Navidad. Que Dios está con nosotros. Que debemos vaciar nuestro corazón de egoísmo, de rencilla, de rencor, de avaricia, de rabia, de malentendidos, de venganza.
Porque muchas veces a quien va dirigido esos malos rollos, ni siquiera se entera, con lo cual solo nos hacemos daño a nosotros mismos. Y así, vacío de todo lo que nos hace mal a nosotros mismos. Jesús podrá nacer de nuevo en nuestro corazón.
Mi deseo por Navidad, mi petición a los reyes, no son regalos, mi mayor felicidad, mi mayor deseo es que mi familia, los míos, se lleven todos bien, que si hay alguna rencilla la rompan, porque la familia es algo muy grande.
Me gustaba mucho aquel anuncio que decía: Vuelve a casa por Navidad.
Vuelve a tu familia de siempre, quizás no hallas encontrado la ocasión, el motivo para el reencuentro. Pues la Navidad es una buena excusa para hacerlo. Para que el Amor que Dios nos da, nos ayude a dar ese paso. Hazlo. Merece la pena

María Ibáñez