viernes, 14 de enero de 2011

Donar Sangre


Hoy me siento orgullosa de mi misma, cosa poco habitual en mi. Desde hace muchísimos años tenía una asignatura pendiente, donar sangre. Pero a pesar de haber hecho el propósito muchas veces, nunca era capaz de llevarlo a cabo. Si hay alguien en el mundo cobarde a la hora de hacerse un análisis de sangre, esa soy yo. He llegado a irme del ambulatorio al llegar mi turno. Así que cuando no he tenido mas remedio que hacerme un análisis, ha tenido que acompañarme mi marido o una amiga, por lo tanto aquí estoy, la más cobarde.

En el transcurso del pasado año, me di de plazo a mi misma hasta el 31 de diciembre, para llevar a cabo ese gran paso, pero llegó el día, y seguí sin conseguirlo. En la puerta de mi nevera tenía un letrero, que decía "pendiente donar sangre", pero ni con esas, en Internet buscaba las direcciones de las unidades móviles, por este medio, sabía que hoy y mañana hay una maratón de donación de sangre en Barcelona, en diferentes puntos de la ciudad. Así que hoy al plegar de trabajar, me he dirigido caminando hacia El Palau Robert en la Diagonal. Iba todo el camino haciendo ejercicios de respiración para relajarme, pero mi corazón iba a mil por hora. Me he encomendado a mis muertos para que me dieran valor. Me decía a mi misma" bueno lo peor que te puede pasar es que te desmayes, pero como estarás en una camilla, ya te atenderán, además si a las demás personas no les pasa nada. ¿por qué había de pasarte a ti?Me había propuesto hacerlo, y tenía que hacerlo. Cuando he entrado al recinto, me temblaban las manos, he rellenado un impreso con mis datos, he comentado que era mi primera vez y que era muy cobarde, interiormente temía no ser capaz y salir corriendo, pero no ha sido así. El trato ha sido exquisito, no me han hecho ningún daño, me han tratado con mucha delicadeza, y me han dado ánimos durante el rato que ha durado la extracción. Animo a todos los cobardes del mundo a donar sangre. Hoy siento que soy mejor persona, estoy contenta de haber dado este paso. Siento dentro de mí una alegría, pero es una alegría diferente. María Ibáñez ( para ir a dar sangre, solo tienes que ir a tu ambulatorio, ellos te informarán, no cuesta nada y puedes salvar vidas)