viernes, 6 de noviembre de 2009

Urgencias (Hospital del Mar)

A quien corresponda
Felicito al personal del servicio de urgencias, por la atención prestada (tanto a nivel personal, médico y sanitario), a los enfermos hacinados en “pasillo” entre ellos estuvo mi marido durante 48 horas. Yo como acompañante no tenía ni una triste silla donde sentarme, por no haber espacio físico donde ubicarla.
Para que pasara una camilla, había que mover a otro enfermo una y otra vez, los camilleros tenían que ir salvando obstáculos, esquivando carros, navegando entre camillas haciendo malabares para poder entrar en un box. En fin es deplorable que tengan que estar ejerciendo su trabajo en un cubículo, y que la Administración de este país no haga nada al respecto, y que por otro lado haya quien dispone de grandes despachos, y no me refiero al tema de sanidad, me refiero a otros despilfarros que se cometen en este país, véase caso Millet, alcaldes y demás etc.
María Ibáñez